Congreso Futuro (Apéndice II). En el Congreso Futuro tuvo también lugar la II Cumbre de Filosofía que abrió Guido Girardi, diciendo que la política no tiene la capacidad de pensar la nueva era que viene porque la intelectualidad abandonó la política. Esta tecnología es más poderosa que el fuego, nuestro cerebro es muy lento para ella y es una tecnología sustitutiva, dijo. El cerebro requiere esfuerzo cognitivo, recordó, y alertó que los transhumanistas resolvieron que el ser humano ya está obsoleto y que tiene que venir un posthumano. Por lo tanto tenemos un desafío ético y político. Estas tecnologías están a servicios de intereses que se apropiaron de la Internet. Google y facebook como espacios privados donde saben todo de nosotros y somos conejillos de indias. El poder lo tienen ellos y persiste la falta de regulaciones. Queremos seguir siendo humanos, dijo, queremos recobrar el poder para los ciudadanos y la democracia. Pero ellos creen que la libertad no es compatible con la democracia. Luego tuvo lugar un debate en el que estuvieron Dominique Lestel, Renata Salecl, Maurizio Ferraris, Ingrid Guardiola, José María Lasalle y Andrea Colamedici. Lasalle resaltó la falta de regulación de la IA y la necesidad de que la sociedad democrática reaccione porque podríamos ir hacia una nueva forma de esclavitud. Dominique Lestel recordó que están los que quieren ser posthumanos con habilidades cognitivas superiores pero eso no será para todos (fue difícil entender muchas respuestas por problemas de sonido y/o de traducción mezclada con la voz de los expositores, el flojo español de unos y el pobre inglés de otros). Ferraris hablo de tecnosofía, volvió a hablar de webfare y ¿dijo que los países desarrollados son la mayor parte de los países?
Andrea Colamedici resaltó que uno de los problemas de la IA es que al no estar en problemas, al no estar nunca equivocada, no puede mejorar su pensamiento. La IA no es capaz de pensar en medio de un momento difícil. Tenemos que usar la IA de manera diferente, no tenemos que delegar en ella nuestro pensamiento porque nos vamos a volver incapaces de pensar. Podemos cambiar la manera en que sentimos la tecnología, dijo, e hizo una diferencia entre la pasión triste de la esperanza (como decía Spinoza) y el deseo, en donde uno es una parte activa: Seamos realistas, hagamos lo imposible (dijo citando al Che), y Rage, rage against the dying of the light (citando a Dylan Thomas). We need to rage and we need to laugh sino vamos a decir que "la IA nos va a destruir". ¡Seguramente! Pero hay muchas maneas de ser destruídos! Y se definió como un entusiasta apocalíptico. Maurizio Ferraris criticó a Heidegger sobre la técnica. Salecl recordó que estamos frente a un abismo tomando un ejemplo sartreano. E ironizó sobre qué pasa cuando tener una novia real es un problema, es un drama constante mientras que una novia IA es siempre mucho mejor, siempre te trata bien, siempre de acuerdo contigo, te corresponde tu amor, y uno puede crear sentimientos, creencias con esta tecnología, lo que complica las relaciones humanas: la gente quiere tener bebés con IA, educarlos con IA...la gente enamorada de sus parejas IA van en esa dirección que puede terminar en un desastre, alertó.
Lasalle dijo que el problema es que el poder de la tecnología no está distribuido democráticamente y que necesitamos reflexionar políticamente sobre esto, instando a que no esté en manos de las corporaciones tecnológicas sino de ciudadanos que tomen conciencia de que son personas con conciencia. El gran riesgo es que estamos perdiendo nuestra autenticidad, la condición humana señalada por H Arendt, alertó. Ingrid Guardiola recordó a Franco Berardi hablando del pensamiento frígido de Silicon Valley, hablando del poder libidinal. ¿Qué pasa con la erótica de estas tecnologías? ¿Solo pasa por el sexo virtual y la industria porno que ha encontrado en la IA su mejor aliada? Lo principal sería rediseñar nuestras instituciones. Dominuique Lestel (en un inglés difícil de entender) citó entonces a Feyerabend: hay que testear todo, probar ideas al extremo. Tal vez consideramos que las capacidades cognitivas elevadas son muy importantes, dijo. Y se refirió a las medusas, que no tienen cerebro, sin cognición, sin organizaciones sociales y hace 650 millones de años que existen, muy adaptables desde un punto de vista evolucionista. Tal vez le prestamos demasiada atención a cosas que tal vez no sean tan importantes, se preguntó. Tal vez las IA transformen nuestras sociedades y nos muestren que la inteligencia no es tan importante, no tan valiosa. Cree que una de las figuras claves de las nuevas tecnologías es que son tecnologías con las que tenemos que ser socios.
Ferrraris insiste en que el problema son nuestras idioteces humanas, las imbecilidades de la historia producidas por los seres humanos y no por la técnica. Colamedici dice que tenemos que decir "stop".
Hay una oportunidad para nosotros de decir: "Yo quiero decidir, no quiero que otros decidan por mí." Y cerró Ferrraris diciendo que la cuestión es qué hacen los seres humanos de sí mismos, no qué hace la técnica de los seres humanos. https://www.youtube.com/watch?v=lkqydTwWbog

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