Translate

Dramatis Personae

Mi foto
Cazador de polímatas renacentista y explorador de vidas más poéticas, ha sido traductor, escritor, editor, director de museos, músico, cantante, tenista y bailarín de tango danzando cosmopolita entre las ciencias y las humanidades. Doctor en Filosofía (Spanish and Portuguese, Yale University) y Licenciado y Profesor en Sociología (Universidad de Buenos Aires). Estudió asimismo Literatura Comparada en la Universidad de Puerto Rico y Estudios Portugueses en la Universidad de Lisboa. Vivió también en Brasil y enseñó en universidades de Argentina, Canadá y E.E.U.U. Con 85 cursos enseñados y 56 conferencias dictadas sobre diversos temas entre los que sobresalen: filosofía, justicia, lenguajes, literatura, música, artes, educación, ciencia, cultura, sociedad, medios y comunicación, política, historia y ciudadanía.

viernes, 23 de enero de 2026

Congreso Futuro (Apéndice I)

 Congreso Futuro (Apéndice I): Les comparto aquí información de otras charlas que también tuvieron lugar y que no incluí en mis reseñas. El primer día también habló Kerry Kennedy, defensora de los DDHH a nivel global, hija de Robert F. Kennedy y sobrina del presidente John F. Kennedy, habló y dijo que Xi Jingping, Putin y Trump son autócratas decididos a explotar el poder del Estado y enriquecerse personalmente. Hoy nuestro mundo está incendiándose y es hora de que todos nosotros vayamos hacia las llamas, incitó. Sostuvo que los derechos humanos no son condicionales y que Trump sigue el patrón del pasado de los EEUU, violando las leyes nacionales e internaciones. Eso va más allá de Venezuela: la erosión del proceso debido no es algo sostenible, afirmó. Dio el ejemplo de El Salvador también, las torturas y el hacinamiento de los detenidos allí, donde no hay legalidad, ni responsabilidad ni derechos humanos. El opuesto del amor no es el odio sino la indiferencia, habría dicho un sobreviviente del holocausto. Está ocurriendo una violación de los DDHH: ¿Vamos a aceptarlo o vamos a dirigirnos hacia las llamas? Los Estados deben entregar seguridad pero debren hacerlo bajo la ley. La tecnología sin responsabilidad se convierte en vigilancia, la innovación sin ética se convierte en explotación, el progreso sin dignidad se convierte en exclusión. Cada generación se somete a pruebas y a la nuestra se le pregunta si la dignidad es negociable, si la verdad sigue importando

También habló Eduardo Bertoni, abogado, experto internacional en privacidad de datos, transparencia y DDHH digitales. El temor de las nuevas tecnologías nos genera un impulso a regulaciones excesivas, sostuvo. Los datos neuronales generados por las neurotecnologías pueden tener implicaciones para los DDHH, dijo, y se preguntó si necesitamos “neuroderechos”.  Cree que no, el problema no sería la falta de derechos sino la incapacidad que tenemos de aplicar y hacer respetar los que existen. Y alerta sobre el riesgo de una inflación de derechos y no terminar protegiendo ninguno. Los datos neuronales  están protegidos por las regulaciones de datos personales. Habló también Patricio Zapata, ingeniero comercial y Master of Arts en Lenguas y Culturas de América Latina/España, del Centro de Supercómputos que están armando en Chile, sobre la importancia de la HPC y la brecha tecnológica con los países desarrollados que nos vuelve dependientes. Los países que no desarrollan supercomputación tienen menos posibilidades de desarrollar investigación propia. ¿Cómo superar la dependencia y la centralización tecnológica? 

El tercer día habló también José María Lasalle, doctor en derecho y filósofo español, convocado para hablar de una ética de la civilización artificial, marcada por una convivencia entre máquinas y seres humanos: Nos van quedando pocos lugares para usar nuestra inteligencia, dijo, lo que tiene consecuencias en el trabajo. Y para eso se va a necesitar una nueva educación.  Para agregar valor y que el ser humano no sea sustituible tendremos que educarlo en una ética para la IA que debe dotarla de la conciencia que no tiene. Estamos creando inteligencias artificiales psicópatas que no disciernen entre el bien y el mal. Los algoritmos les acostumbran a decidir en función de la maximización utilitaria de la acción a la que sirven. Por lo tanto sería  importante desarrollar un modelo de moral humanista que nutra de conciencia a la IA, un asistente humano. Y para eso tenemos que ponernos a trabajar  la sabiduría. Estamos desarrollando sistemas de IA que afirman porque son ignorantes, no dudan. Estamos trabajando modelos psicópatas ignorantes, dándoles cada vez más responsabilidad. Por eso tenemos que educar a seres humanos para controlar esa psicopatía y dotarles de esa conciencia que no tienen. Tenemos que hacer que la IA entienda la ambigüedad del lenguaje. La teoría tiene que estar en manos de los sabiós y la techné en manos de las máquinas. Por eso necesitamos una nueva educación centrada en la dignidad de la condición humana, en una epistemología permanente del límite, y hace falta también reestablecer el pensamiento desde la corporeidad: hace falta tocar y desplegar en la infancia una estrategia de cuidados del cuerpo. Y trabajar en los niños una ontología de la serenidad.  Debemos ser autores de un ser humano que aspire a ser una obra de arte. ¡Y hubo otras charlas muy pobres que ni dan para comentar! 


No hay comentarios: